¿CÓMO DIRIGIR UNA OBRA?
(...y una referencia a los ensayos)

Tenemos dos opciones: Primera, se la encargamos a un profesional. En la RESAD se licencian varios todos los años. Un inconveniente: debéis mantenerlo incentivado, no necesariamente con dinero (acordaos de la moneda de cambio). La persona que elijáis debe saber dónde se mete, cuáles son vuestros objetivos, vuestra filosofía. También debe tener cierta perspectiva docente. Si os entusiasma repetid con él. Pero no mucho, es saludable cambiar de persona... y de estilo (una obra realista, otra gestual; una dramática, otra cómica). Vuestro objetivo debe ser conocer cosas, abrir mentes. El resultado final es algo menos importante.

La segunda opción es que de la dirección se encargue uno de vosotros. En este caso es imprescindible que sepa lo que quiere y que el resto del grupo le apoye y no critique sus decisiones. La dirección debe resultar el elemento más seguro del colectivo. Al menos debe parecerlo. No siempre lo es, al principio es el más inseguro. Es una cuestión de fe. Si los actores no apoyan porque no estiman ni respetan a la dirección, apaga y vámonos.

Importantísimo insistir en ensayarlo todo. No sé si era Grotowski el que decía que las funciones que representaba no le interesaban nada como persona. Las funciones eran para el público –decía-, los ensayos son para mí. Bien llevado, un ensayo puede ser una experiencia sorprendente y, de vez en cuando, inolvidable. Para una función deben emplearse un mínimo de 50 horas y no sobrepasar demasiado las 100. Se suele decir que una hora de función exige 100 horas de ensayo. No hay que ser tan tajante, 60 horas de ensayo por una de función está bien, aunque cada proyecto es diferente. Los ensayos no deben interrumpirse más de una semana ni extenderse más de 4 meses porque la ilusión del proyecto se agota. No hay cosa peor que una obra pasada de ensayos.

Una tercera opción: La dirigimos un poco todos. ¿Se os ha ocurrido a vosotros esa genialidad?... Ah...bueno... Me había parecido oír no se qué de una tercera opción. Por favor, dejadle las comunas a Bakunin.

La combinación ideal es la que muchos centros escolares pusieron en práctica: Un profesional de la dirección con experiencia en el trabajo con jóvenes y un profesor del centro (recuerdo al instituto Marqués de Santillana de Colmenar Viejo, Madrid). El profesor adapta el trabajo al centro que conoce y aporta la dosis docente (y de paso la dosis disciplinaria).

inicio · foro · por dónde empezar · consultorio · teatro escolar · teatro universitario · tablón de anuncios · escuelas · compañías · textos de teatro · bibliografía · contacta · enlaces · regístrate